¿Abrumada, Ansiosa o Desconectada? Tu Sistema Nervioso te está hablando
- Daniela Barona
- 30 oct 2025
- 5 Min. de lectura
Muchas mujeres viven en un estado de todo o nada o por momentos se sienten aceleradas, irritables y al borde del colapso, con la sensación de “no poder más”; y en otros, experimentan agotamiento, apatía y desconexión, acompañados del pensamiento “no siento nada”.
Como psicóloga, observo con frecuencia a mujeres brillantes, fuertes y competentes atrapadas en este ciclo. Tienden a responsabilizarse en exceso, interpretando su malestar como una señal de ser “demasiado sensibles”, “débiles” o de que “algo está mal” en ellas, cuando en realidad están respondiendo a un sistema de exigencia constante que sobrepasa sus recursos.
No se trata de un problema de carácter, es tu sistema de supervivencia. Lo que estás experimentando es la respuesta de un sistema nervioso autónomo que está haciendo exactamente para lo que fue diseñado: protegerte. El problema es que, en nuestro mundo moderno, este sistema de protección está crónicamente sobrecargado.
Hoy no vamos a hablar de "pensamiento positivo" superficial. Vamos a hablar de la raíz biológica, la Teoría Polivagal.
Los tres modos de tu Sistema Nervioso
Olvídate de la idea simplista de "lucha o huida". El Dr. Stephen Porges, creador de la Teoría Polivagal, nos dio un mapa mucho más detallado. Piensa en tu sistema nervioso como un semáforo interno con tres estados jerárquicos.
1. 🟢: El modo "Calma y Conexión" (Vagal Ventral)
Este es tu lugar tranquilo biológico, el estado en el que el cuerpo se siente seguro.
Cómo te sientes: En calma, presente, conectada contigo misma y con los demás. Sientes empatía, eres creativa, tienes claridad mental y puedes resolver problemas.
Fisiología: Tu respiración es profunda, tu ritmo cardíaco es estable, tu digestión funciona bien.
Objetivo: No se trata de estar aquí 24/7, sería inviable, sino de saber cómo volver a este estado cuando nos salimos de él.
2. 🟡: El modo "Alerta y Movilización" (Simpático)
Aquí es donde tu sistema detecta un desafío o peligro y se prepara para la acción.
Cómo te sientes: Ansiosa, nerviosa, irritable, sientes urgencia por hacer algo. Tu corazón late rápido, tus músculos se tensan. Es el estado de la lista de tareas interminable, el tráfico, la discusión que no quieres tener o el email urgente de tu jefe.
Fisiología: Adrenalina y cortisol, estás preparada para luchar o huir.
Problema: Es vital para sobrevivir si te persigue un león, pero agotador si se activa cada vez que recibes una notificación. Vivir aquí es la receta para la ansiedad crónica y el pánico.
3. 🔴: El modo "Desconexión y Colapso" (Vagal Dorsal)
Este es el freno de mano de emergencia, se activa cuando el Modo Alerta (Simpático) no funciona o cuando la amenaza es tan abrumadora que luchar o huir no son opciones. Aquí el sistema decide que la mejor forma de sobrevivir es apagándose.
Cómo te sientes: Vacía, desconectada, disociada (como si te vieras desde fuera). Es la niebla mental, el "no puedo levantarme de la cama", la procrastinación extrema, el burnout absoluto. Te sientes paralizada, sin energía, insensible.
Fisiología: El ritmo cardíaco y la presión arterial caen, es un estado de conservación de energía.
Problema: Es una respuesta de supervivencia, pero quedarse aquí se parece mucho a la depresión y la desesperanza.
¿Te reconoces en estos estados? Quizás pasas del 🟡: ansiedad en el trabajo, al 🔴: colapso en el sofá por la noche. O vives permanentemente en el 🟡, incapaz de bajar las revoluciones.
¿Por qué te quedas atrapada ahí? El secreto de la "Neurocepción"
La neurocepción es el proceso inconsciente por el cual tu sistema nervioso escanea el entorno (y tu interior) en busca de señales de peligro o seguridad. Es tu radar interno, y funciona antes de que tu mente consciente tenga tiempo de pensar.
Si has vivido experiencias difíciles, estrés crónico o trauma (y seamos sinceras, ¿quién no en cierta medida?), tu "radar" puede haberse vuelto hipersensible. Tu sistema aprendió que el mundo es un lugar donde hay que estar alerta.
Por eso, una mirada neutra de tu pareja puede ser interpretada por tu sistema como "está enfadado" (Modo Alerta 🟡), o una crítica constructiva en el trabajo se siente como una amenaza vital que te lleva a querer desaparecer (Modo Colapso 🔴). Tu neurocepción está detectando un peligro real basado en experiencias pasadas.
Cómo regular tu Sistema
La buena noticia es que podemos actualizar ese manual, logicamente no podemos hablar con nuestro sistema nervioso para que se calme, pero sí podemos enviarle señales de seguridad a través del cuerpo.
Esto se logra de dos maneras: la corregulación y la autorregulación.
1. La corregulación:
Estamos biológicamente programados para regularnos a través de otros. Un bebé no puede calmarse solo, ya que necesita la presencia calmada de su cuidador y como adultas, esto no desaparece.
La corregulación es la magia que ocurre cuando tu sistema nervioso sintoniza con otro sistema nervioso que está en el Modo Calma (🟢).
Aquí es donde entra mi trabajo como psicóloga.
Mi objetivo principal no es solo "analizar el problema", es ante todo, convertirme en un ancla segura para tu sistema nervioso, a través de mi tono de voz, mi calma, mi presencia y mi escucha sin juicio, le envío a tu radar (tu neurocepción) un mensaje: Aquí y ahora, estás a salvo.
Desde ese lugar de seguridad sentida, tu sistema puede salir del modo alerta o desconexión y entonces podemos empezar a explorar, procesar y sanar.
2. Herramientas de autorregulación
Una vez que tu sistema aprende cómo se siente la seguridad (a menudo a través de la corregulación), puedes empezar a cultivar la autorregulación, que consiste en aprender a enviarte a ti misma esas señales de calma.
Existen docenas de técnicas, pero muchas se centran en "tonificar" el nervio vago. Aquí te dejo un ejercicio práctico basado en la movilización neural:
Ejercicio práctico: Movilización Vagal para la calma
(Nota: Si sientes cualquier molestia, detente. Es mejor hacerlo despacio y con conciencia que con fuerza).
Posición: Siéntate cómoda en una silla, con la espalda recta pero relajada.
Inspiración:
o Toma aire lentamente.
o Mientras inspiras, lleva tu barbilla ligeramente hacia el pecho.
o Inclina suavemente la cabeza hacia la derecha.
o Gira la cabeza para mirar hacia tu izquierda.
o Mantén esta posición de tensión suave durante 5 segundos (mientras sostienes la inspiración o sigues inspirando). Sentirás un estiramiento leve en el lado izquierdo del cuello.
3. Espiración:
Suelta el aire lentamente por la boca.
Mientras espiras, deshaz el movimiento volviendo al centro.
4. Repite: Realiza 10 repeticiones de este lado.
5. Cambia de Lado: Ahora, repite el proceso invirtiendo las direcciones (inclina a la izquierda, gira a la derecha) para movilizar el otro lado. Haz 10 repeticiones.
6. Series: Puedes hacer 2-3 series en total, descansando 30 segundos entre ellas.
Este movimiento combinado está diseñado para movilizar suavemente el nervio vago en su recorrido por el cuello, enviando señales de calma y regulación al resto de tu sistema.
No tienes que hacer este viaje sola
Entender la Teoría Polivagal te permite observar tus respuestas de ansiedad, ira o desconexión no con juicio, sino con compasión.
Aprender a navegar estos estados, a reconocer cuándo estás en Modo Alerta o en Modo Colapso, y a guiarte amablemente de vuelta a tu Modo Calma y Conexión, es el trabajo más profundo que puedes hacer por tu bienestar.
Si te has sentido identificada en estas líneas y estás cansada de vivir en los extremos anhelando sentirte más tranquila en tu propio cuerpo, si buscas algo más que tips rápidos y quieres un cambio real basado en la seguridad y la conexión... estoy aquí.
Trabajaremos para que tengas ese espacio seguro, un "ancla vagal ventral", para que no tengas que seguir luchando sola en modo alerta.
¿Te gustaría empezar a construir tu propio mapa de vuelta a la calma? Agenda una primera sesión conmigo y trabajemos en ese viaje hacia tu bienestar.
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